Mirar el techo es un arte que creo estar perfeccionando. Cada día descubro nuevas grietas en la pintura, una nueva mancha y distintos tonos de Marfil (el color que tengo pintado mi techo).
Pero no veo distinción entre el ayer y el hace un mes. Definitivamente la vida se vive mirando pa’rriba (no literalmente) por que llevo semanas mirando el techo y todavia sigo donde mismo.
Nuevos tonos, sonidos y aromas que animen el día.
Nuevas miradas, palabras y alientos que animen la vida.
Nuevos sueños, ideas y desafíos que den sabor al sonido del despertador.