Hay grandes misterios que han acompañado la evolución de la humanidad y del mundo, misterios que muchas veces se han intentado develar. Sin duda hay uno que a todos en alguna época de nuestra vida nos ha hecho meditar y es el hecho de….. (tan tan tara ta tan tannn léase en tono de música de misterio) … lo que pasa al interior de la Sala de Profesores del Colegio. Yo lo he descubierto esta semana que ha sido mi primera semana laboral, mi vida ha cambiado, mi mente se ha abierto, me siento una sabia con capacidad de irme al Tibet y meditar por 30 años sobre el sentido de la vida (mentira, no podría vivir sin internet).
Para muchos seguramente la imagen de la sala de profesores es como la dimensión desconocida, una sala misteriosa donde siempre están las puertas cerradas, se escuchan ruidos extraños, los profesores entran enojados y salen riendose o viceversa. Cuando uno golpea (muchas veces con temor) el profesor te atiende en la puerta, o sale y la cierra, no se alcanza a ver nada. Así, es un misterio que nos persigue durante los años que estamos en el templo del saber que es el colegio (mentiraaa de nuevo).
Pues en mi primer día de trabajo, me di cuenta que conocería algo que me intrigó por cuatro años. Entré a la sala y deje la puerta abierta, me regañaron, comence a mirar buscando alguien conocido para ir a saludar, pero estaban todos en las suyas, algunos sentados mostrando fotos de las vacaciones, otros al lado de la estufa conversando, otros en el computador revisando correos, sentados tomando café, todos con su mejor ropa, las mujeres maquilladas, vestidas con zapatos de tacón, los hombres con sus zapatos recién lustrados, sus camisas planchaditas y la clásica chaqueta mil rayas o de coteléh ( o como se escriba que obvio no es así), y yo con mis jeans y mis fieles amigas, mis zapatillas convers, mi bufanda verde bien gorda de lana de oveja. Osea definitivamente no daba la talla, pero no me preocupe e igual me acerque a conversar con mi “jefa” (tatannnn) y le pregunté que si alguien me iba a ir a presentar al curso, en eso llegó la inspectora me miro y paff me dijo en voz alta, “creo Alejandra que tu forma de vestir no es la adecuada para una profesora y menos de religión“… yo obvio no me iba a quedar callada, le dije un profesor tiene autoridad por el sólo hecho de ser profesor el resto se la gana con la forma como haga clases y por los conocimientos que entregue, puede venir alguien vestida muy bien pero si sus clases no tienen contenidos, su autoridad docente se perderá.. tatann. A esas alturas todos los profesores estaba mirando la escena. En ese momento suena el teléfono, algo asi como salvado por la campana y el profe de música dice: “ferretería buenos días” (debería ser salvado por el profesor de música). Las carcajadas instantáneas salieron, todos riendo, todos molestando, cuando me di vuelta para seguir en mi asunto, la puerta se estaba cerrando (la inspectora iba saliendo). Un aplauso espontáneo salió de los profesores jóvenes, todos riendo conversando, molestando. Otro colega hechandose crema en las manos (que no tiene nada de malo) paso a ser el foco de atención, las burlas comenzaron. El profe de música termino en la oficina del director del colegio, que era el que estaba al otro lado del teléfono, yo termine sorbeteando un taza de café que me dió la profe odiada por todos (de matemáticas), pero desde ese minuto más querida por mí. Suena el timbre todos, se paran, caminan, toman libros de clases, preguntan tercero A, el septimo, donde vas? al quinto dice otro. Yo tengo permanencia dice una profesora joven, yo lavo las tazas; todos salen mientras tazas humeantes, cuadernos y libros quedan tirados por todas las mesas. En ese momento comenzamos a ser los personajes en los que se transforman, nos transformamos los profesores.
Sali de la sala, me di vuelta y las caras no eran las mismas, no reconocí a quienes salían del mismo lugar de donde yo venía saliendo. En ese momento cambie mi cara, olvide mis jeans favoritos, mis zapatillas convers ultra mega carreteadas y me convertí en la vieja de religión automáticamente.
COMENZÓ OTRO DÍA LABORAL.
Wua. Cachai que la ultima semana de clases del cuarto medio del año pasado (mi(?)) cuarto medio los profes les abrieron la puerta de tan mentado templo….
JUSTO ESE DIA NO FUI…
Y para siempre quede con la duda.
Un saludo gigante, muy entretenido el post y todo el blog igual…
Ró
Por: Totis el Agosto 1, 2008
a las 1:00 am